domingo, 28 de octubre de 2007

De puros y algo más: El arte de fumar. Segunda parte…


Unos cuántos consejos para principiantes.


La elección del cigarro.

El mercado ofrece una extensa y variada gama de productos al alcance de todos los bolsillos. Hecha la diferenciación entre los cigarros hechos "a máquina" (populares o mecanizados) y los confeccionados "a mano" (Premium o de alta regalía), nos centraremos en estos últimos para nuestra experiencia. Esto no significa que tengamos que acceder a un gran desembolso económico pues existen en el mercado marcas con vitolas muy fiables de una contrastada calidad por un precio más que razonable.

Por regla general nos encontraremos, a la hora de nuestra elección por la marca, con que la mayoría de los cigarros existentes en el mercado tienen una de estas dos procedencias, Cuba, la Rep. Dominicana. Realmente se trata de las dos zonas tabaqueras, por excelencia, de mayor prestigio en el mundo, aunque, como no nos cansaremos de repetir, podemos encontrar productos de Honduras, México, Ecuador, Islas Canarias, etc. con una calidad realmente sorprendente. Por lo general, igualmente, aunque con excepciones, podemos decir que los habanos, tienen sabores fuertes y con cierto aroma a café, mientras que los dominicanos son cigarros más bien suaves y con ciertos aromas a nuez, florales, etc. Los cigarros de apariencia más clara tendrán sabores más fuertes y los de apariencia más oscura resultarán más suaves. Un tamaño "corona", la medida de referencia (su tamaño medio es de 140 mm. aunque esto también puede variar según los fabricantes), nos servirá para iniciar esta aventura. Fíjese también en el lustre de su capa y si su tacto le recuerda al del "tapón de corcho", su cigarro estará listo para fumarlo.

El corte.

Una vez examinado el puro, debemos cortarle la perilla con exquisito cuidado, con el fin de asegurar la correcta aspiración y combustión. Intentaremos que el corte se haga justo encima de la línea donde el gorro de la perilla se une con la capa, con el fin de que está no pueda desmenuzarse. Existen diversos tipos de cortapuros, presentando cada uno sus ventajas e inconvenientes. Lo que nunca debe hacer en un puro de calidad es perforarlo con un palillo o una cerilla ya que con esto se comprimirá la tripa formando un nudo que impedirá el correcto tiro del puro.

El encendido.

Utilice siempre un fósforo de madera o un encendedor de gas, si lo hace con uno de gasolina o con cerillas de cera su aroma impregnará el del puro y le hará perder todo su sabor. Como realizar un buen encendido es esencial, tómese su tiempo. Mantenga su cigarro a unos 90º. De la llama y hágalo girar hasta que su superficie este prendida de forma uniforme. Coloque después el puro entre sus labios y mantenga la llama a un centímetro de la boquilla (la parte prendida), y aspire hasta que la llama llegue al puro y siga rotando el mismo. Sople suavemente sobre la parte encendida del puro para comprobar que este se ha encendido uniformemente.

La fumada.

No inhale el humo, aspire suavemente hasta que el humo llene la boca y permita que inunde su paladar e invada su nariz con los evocadores aromas que desprende. No intente quitar la anilla, podría estropear la capa y arruinar un buen cigarro. Y si se apaga no se preocupe, repita el proceso y vuélvalo a encender. Tampoco se preocupe por la longitud de una ceniza, deje que caiga por si sola sin necesidad de agitar su cigarro. Y cuando su cigarro vaya llegando al final no lo aplaste como a un vulgar cigarrillo; déjelo en el cenicero que se apague lenta y dignamente.

La conservación.

Los puros deben guardarse a una temperatura entre los 16º y 18º C y con una humedad relativa entre 65% y 70%. De otra forma acabarán por secarse o enmohecerse. Los remedios caseros no suelen funcionar y, en la mayoría de los casos, hacen malgastar la posiblidad de disfrutar plenamente de uno de los productos más elaborados del mundo. Utilize las cajas humificadoras que encontrará en establecimientos especializados para la perfecta conservación de sus cigarros.

Disfrutar de un puro artesanal es mucho más que fumárselo. Es hacerse partícipe de un placer sin igual, que requiere saborearse sin prisas. El humo que desprende un gran puro colorea los mejores momentos de la vida; no hay nada comparable a su contemplación, a permitir que sus caprichosas formas evoquen nuestros recuerdos.

El lugar.

Después de haberlos cautivado con este tan interesante tema, debemos mostrarles donde se puede comprar con confianza, calidad y garantia este tan preciado producto. Este lugar es “la boutique del fumador” bajo la administración del señor Miguel Montilla y que tiene bajo su mando cumplir con las normas y los estandares del cigarro “Cohiba Dominicano”. Los horarios de la tienda van desde las 8.00 AM hasta las 6.00 PM de Lunes a Sabados y los Domingos de 8.00 AM hasta el medio dia.

En la boutique del fumador podremos encontrar desde el clásico robusto hasta el mejor torpedo y la más grande variedad de artículos para estos fines.

Hasta la proxima… y ya saben… a fumar un buen cigarro.

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