sábado, 13 de febrero de 2010

Sobrante de Vino, que hacer?

A menudo, dejamos una botella a mitad con el consiguiente riesgo de que se estropee.
El problema de la conservación del vino, viene dado por su contacto con el aire, lo que hace que el vino se oxide. El problema viene cuando la guarda es por más tiempo (no se debe guardar más de dos o tres días).
Las condiciones ambientales de una casa no son las ideales, no ya para mantener un vino abierto, sino que ni tan siquiera para almacenar vinos cerrados por mucho tiempo. La temperatura, la luz, las vibraciones, etc. son muy perjudiciales para los vinos.
Pero a lo que íbamos, si queremos reservar un vino de Nochebuena hasta la cena de Fin de Año, debemos tomar algún tipo de medida, para evitar que el vino no se estropee (se ponen ácidos, lo que se conoce como avinagrarse). Aunque nuestra recomendación es que tome un vinito esos días y no la guarde durante una semana abierta, pues no estará en las mejores condiciones ese día.
Debemos taparlo bien, para que deje de estar en contacto con el aire (evitando así el proceso de oxidación del mismo). Debemos colocar la botella en un sitio oscuro y fresco. La temperatura alta hace que el vino se avinagre con gran rapidez.

CAVAS Y VINOS ESPUMOSOS

Los cavas y vinos espumosos o con una cierta “aguja” deben ser consumidos en su totalidad una vez abiertos. Porque además de contar con la oxidación, como nos ocurre con el vino, en este caso contamos con la pérdida de gas carbónico, con lo que el resultado puede ser un cava “intragable” si tratamos de guardarlo y servirlo en días posteriores.
Lo mejor es consumirlo el mismo día que se abre. Aunque tapemos la botella con cualquiera de los múltiples sistemas que existen en la actualidad, eso no hará que mantenga unas propiedades óptimas de consumo. Ni que decir tiene que mucho menos efectivo es colocar un corcho al revés sobre la boca o una cucharilla dada la vuelta. Eso no tiene efectividad alguna.
La única ventaja respecto del vino, es que al tener que mantenerse fría esta bebida (en el frigorífico) el proceso de oxidación es mucho más lento que el del vino. Lo mejor si nos sobra un cava o algún tipo de espumoso, es utilizarlo en días posteriores para la cocina o hacer alguna receta con el (como un sorbete helado de cava, por ejemplo).
Fuente: Cocina y Cata
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