lunes, 22 de octubre de 2007

De puros y algo más: El arte de fumar. Primera parte…



Saborear un buen cigarro puro es comparable a catar un buen vino; así, los fumadores expertos hablan de "degustar" el sabor del humo, ya que las glándulas gustativas son el mejor conductor del placer de un puro. Una calada, en la que se paladean la complejidad y la lograda combinación de los sabores presentes en un cigarro puro, es comparable al placer que provoca un vino excelente o una comida exquisita.

Los cigarros hacen posible disfrutar de una experiencia única, y ello por los siguientes motivos:

  • Son muy pocas las variedades de tabaco que se usan para elaborarlo, cuyo cultivo y añejado son extremadamente cuidadosos.
  • El proceso de fermentación de las hojas hace que éstas pierdan gran parte de la nicotina.
  • Los puros están diseñados para arder a temperaturas muy bajas, es decir, el tabaco no debe carbonizarse ni calentarse exceso ni no se quiere que pierda su suavidad.
  • El humo no es un elemento secundario, sino la clave del placer. En él residen el sabor y el aroma de un puro, cuando entra y sale de la boca y deja latente su sabor particular (una sensación no expresable con palabras, sólo en humo, la más efímera de todas las sustancias).
  • Respecto al sabor: aunque los cuatro sabores básicos son el dulce, agrio, salado y amargo, el humo de los puros puede presentar una variedad infinita de ellos (con matices similares a los utilizados por los catadores de vinos: ácido, áspero, suave, fuerte, con cuerpo, rico o equilibrado); un mismo puro puede presentar varios matices de sabor y cada uno de ellos poseer su propio cuerpo e intensidad (haciendo que cada bocanada tenga su propio gusto y regusto). Además, el cigarro puro cambia su sabor a medida que se fuma, e incluso el sabor puede variar si se disfruta acompañado de determinadas comidas o licores.
  • Pero, aparte del sabor, los puros se pueden disfrutar también con el olfato, la vista y el tacto. En definitiva, un cúmulo de placeres que mantendrán al fumador hechizado toda una vida.

Hasta la próxima… del Frances “A la prochaine”
Publicar un comentario